Realiza la DDU-UdeG ejercicio colaborativo para afinar su modelo de Gestión y Transformación del Conflicto a través de Acciones de Paz

  • El ejercicio busca, a través de las miradas de diversas expertas y expertos en distintos campos disciplinares, generar acciones normativas que sean aplicables y aterrizadas en la realidad dentro de la Universidad de Guadalajara

La Defensoría de los Derechos Universitarios (DDU) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) realizó el primer Laboratorio de Paz y Convivencia Universitaria como un ejercicio participativo que convocó a personas involucradas en la cultura de paz, derechos humanos, gestión y resolución de conflictos para generar un modelo colaborativo de Gestión y Transformación del Conflicto a través de acciones de paz de la UdeG en el Centro Universitario de Ciencias Económico- Administrativas (CUCEA).

El ejercicio contó con la participación de 35 personas académicas y especialistas provenientes de diversas disciplinas vinculadas a la construcción de paz, cultura de paz, los derechos humanos y la gestión de conflictos, la Universidad de Guadalajara llevó a cabo un laboratorio de análisis y prototipado para fortalecer la propuesta del Modelo de Gestión y Transformación de Conflictos a través de Acciones de Paz.

Durante dos jornadas de trabajo colaborativo llevadas a cabo los días 15 y 16 de junio del año 2026, expertas y expertos en sociología, filosofía, psicología, derecho, normatividad universitaria, métodos alternos de solución de controversias, justicia restaurativa, mediación, derechos humanos, convivencia y prevención de las violencias analizaron de manera crítica y propositiva los componentes del modelo, aportando conocimientos especializados que permitieron enriquecer su diseño conceptual, operativo e institucional.

Para la doctora Antia Mendoza Bautista, facilitadora del laboratorio, el propósito de esta actividad es “fortalecer el modelo de gestión y transformación de conflictos. Utilizamos una metodología que se llama Laboratorios de innovación. También se conocen como laboratorios de Prototipado Ciudadano”.

Este tipo de actividades sirven para ayudar a fortalecer los proyectos, continúa Mendoza, ya que se definen temas prioritarios para la institución y a partir de ellos, se trabaja una metodología colaborativa para encontrar algunos áreas que pueden mejorarse o vacíos que, a lo mejor, no están muy claros, ambiguos, confusos o que no se sabe todavía cómo van a implementarse. 

“Entonces utilizamos esta metodología, con el propósito de fortalecer algunos puntos de interés para la Defensoría (y la UdeG), pero también (para) incentivar el trabajo colaborativo. Que no solamente se siga trabajando como tradicionalmente (se hace, de manera) individual. Sino que se estimule el pensamiento colectivo, la agencia creativa, pero de manera colectiva”, puntualizó. 

Esto tiene el propósito de que las y los participantes se den cuenta de la importancia que tiene la escucha, la participación sustantiva de las personas, pero también la colaboración. (La importancia de que) no solo prive una mirada, sino conjuntar distintos saberes, distintas experiencias, distintas disciplinas, miradas disciplinarias o indisciplinares, porque también se convoca a usuarios, a beneficiarios de una política pública, abundó la facilitadora. 

El ejercicio se desarrolló a través de cuatro mesas temáticas que abordaron aspectos estratégicos para la consolidación del modelo. La Mesa 1 se enfocó en la arquitectura operativa de los ejes y acciones de paz, revisando la estructura funcional del modelo y los mecanismos necesarios para su implementación. La Mesa 2 analizó las condiciones de implementación en la Red Universitaria y el perfil de las personas facilitadoras, identificando retos institucionales y proponiendo mecanismos de capacitación, definición de roles y fortalecimiento de capacidades para la atención de conflictos.

Por su parte, la Mesa 3 profundizó en los encuadres teóricos y las perspectivas de conflictividad, violencias y convivencia en el ámbito universitario, generando propuestas innovadoras para ampliar la comprensión de conceptos fundamentales como la voluntariedad en los procesos de gestión pacífica de conflictos. 

Entre los hallazgos destacados se reconoció la necesidad de comprender la voluntariedad no únicamente como un consentimiento formal, sino como una capacidad emocional, cognitiva y relacional que se construye progresivamente dentro de las relaciones humanas. Asimismo, se desarrolló el prototipo denominado Accionómetro, una herramienta conceptual orientada a valorar las condiciones de voluntariedad y la pertinencia de los mecanismos de atención y transformación de conflictos.

La Mesa 4 centró su trabajo en los alcances institucionales, condiciones y rutas normativas para formalizar el modelo, generando propuestas para fortalecer el sustento jurídico e institucional de la estrategia. Entre las aportaciones más relevantes destacó la necesidad de consolidar un marco normativo que permita abandonar enfoques exclusivamente tradicionales y punitivos para avanzar hacia mecanismos centrados en la convivencia, la corresponsabilidad y la transformación pacífica de los conflictos.

Los prototipos desarrollados durante el laboratorio reflejan un alto nivel de rigor académico, innovación metodológica e interdisciplinariedad. Más allá de identificar problemáticas, las mesas de trabajo lograron construir propuestas concretas, viables y alineadas con las necesidades de la comunidad universitaria, fortaleciendo la capacidad institucional para promover entornos de convivencia pacífica y atención integral de los conflictos.

La diversidad disciplinaria de las personas participantes constituyó uno de los principales valores del ejercicio, al permitir la convergencia de distintas perspectivas teóricas, metodológicas y prácticas alrededor de un objetivo común: consolidar una propuesta universitaria capaz de responder de manera innovadora a los desafíos de convivencia, violencia y conflictividad presentes en los espacios educativos.

Este laboratorio representa un paso significativo en la construcción colectiva del Modelo de Gestión y Transformación de Conflictos a través de Acciones de Paz, reafirmando el compromiso de la Universidad de Guadalajara con la promoción de una cultura de paz, el fortalecimiento de los derechos humanos y la generación de mecanismos institucionales que favorezcan el diálogo, la inclusión y la convivencia armónica dentro de la Red Universitaria.